martes 13 de mayo de 2008

Mi cita con Sri Sri Ravi Shankar

Se viste "como Jesús en las estampitas", para citar al fotógrafo y filósofo contemporáneo Tito Castro, personaje que acompañará con sus frases certeras este post.

Túnica blanca como de papel crepe con borde naranja fluo. Barba a la Raúl Castells. Y una sonrisa de nene pícaro que hizo una travesura (o de perverso sexual introvertido al que le gusta torturar gatitos).

Sonríe TODO el tiempo. No exagero: todo el tiempo. Non-stop. Pero no parece forzado, a diferencia de muchos fanáticos e instructores de El Arte de Vivir, a quienes se les nota el dolor en las comisuras de los labios. A esos muchachos, los ojos sufrientes les marcan bien clara la contradicción con un rictus maxilar pétreo al mejor estilo Carlín en su momento hemiplégico-top.

Sri Sri Ravi Shankar, en cambio, se limita a sonreír y le sale natural. Como si supiera algo que nosotros ignoramos (¿alguien se acuerda de "Warren Sánchez", de Les Luthiers?). Responde a las preguntas como quiere, siempre con la misma vocecita de castrati total con onda.

Para él, la violencia, el mal, la guerra, el terrorismo, son todos males ("enfermedades", incluso) que se curan con respiración y meditación. Pero no se va de mambo, cosa que no me esperaba. Cuando un desubicado le preguntó si la respiración podía detener el proceso del cambio climático, porque la física cuántica nos enseña que todos los seres vivos y el medio ambiente estamos unidos en un mismo campo (está clara mi opinión sobre este tema, ¿no? El muchacho estudió física cuántica con Horangel), Ravi Shankar no divagó. A pesar de mis conocidos que lo idolatran como a Dios reencarnado, Krishna, Vishnu, Buda, Jesús y Osiris, todo en uno, que creen que te cumple deseos como el Guachito Gil (no es un error de tipeo... bah, en realidad sí, pero me gustó cómo queda), el chabón sorprendió dejando a los más srisristas que Sri Sri en off-side total.

"Me parece que la meditación nos da el celo y el entusiasmo para enfrentar los cambios. En cuanto al clima, lo que hay que hacer es seguir lo que nos científicos nos dicen que deberíamos hacer, como plantar más árboles y no usar aire acondicionado", tiro el indio. Y le cerró el orto al fanático de "¿Y tú qué sabes?".

Bastante bien, al fin y al cabo, don Ravi Shankar. Ahora, a mí me parece un tanto excesivo eso de que es "el hombre que está cambiando el mundo" (ojo que quizás a él también). Como dijo el pensador Tito Castro:

"¿Qué va a cambiar el mundo este tipo? Si hay un hombre que está cambiando el mundo, es George W. Bush".

Amén, argentinos y argentinas.

4 comentarios:

Dorian dijo...

Me gustó el post.
de Shankar sólo conozco su música (estimo que hablamos del mismo), que es grandiosa. No sabía que fuera un maestro. Pero evidentemente lo es.
Podrías sacar al inválido choto ese? Es un garrón comentar posts con inválidos intimidadores. Es más, me aparece una letra que no se entiende si es una a con patita larga o una q.
bueno, era una q. ahora verifico con ximonf... a ver

El Profe dijo...

Dorian, estamos hablando de dos Ravi Shankars distintos.

Uno es el músico que tocó con los Beatles, el padre de Norah Jones.

Este es otro muchacho, que se llama igual. Será casualidad, será.

Dorian dijo...

ah, qué joder.
sí, yo me refería al primero.
no tenía idea que era el padre de noritah... mirá vos.
Gracias por sacar a "ruedas".
Che... y este otro muchacho, ¿qué pito toca?

Anónimo dijo...

Al fin hay algo nuevo por aca. Este post da muestra de todo tu potencial irónico. Deberías escribir en BArcelona. Crack
AZ