lunes 25 de agosto de 2008

Dulce inglés de confitería

Este post es muy apropiado porque me permite, a la distancia y desde la sede mundial del Imperialismo, hacer gala de mis dotes idiomáticas y, sobre todo, burlarme de la ignorancia ajena, deporte que siempre me ha sido afín. Ah, que sería de mí sin el golpe bajo.

La panadería/confitería de abajo de casa (la casa de Buenos Aires, ¿eh?) no es de lo mejor. Pero tiene muy ricos sanguchitos de miga. La calidad regular del resto de sus bienes (facturas, tortas, tartas, y demases) no constituye un freno para la continua ampliación de su línea de productos.

Uno de los catálogos que más creció es el de las tortas. Pero claro, a medida que estas bolas de grasa, harina y azúcar ganan refinamiento y complejidad, también lo hacen sus nombres, debidamente anotados en esos cartelitos que siempre se clavan en la torta en cuestión. Claro, una cosa es hacer "Selva Negra" y "Tarta de frutilla", pero la cosa se vuelve peliaguda cuando entran en juego algunos vocablos foráneos, las más de las veces originarios de la lengua inglesa.

Las muchachas que trabajan en dicha panadería hacen lo que pueden. De hecho, conscientes de que su alfabetización en el idioma de la Reina Pirata tiende a cero (quizás gracias a que cierto energúmeno bloguero llegó a meterse en la confitería a traición para sacarle una foto a los cartelitos de las tortas), llevan a cabo un constante efecto por mejorar y, muy de a poco, y de tanto en cuanto, lo logran.

Por ejemplo, la torta de brownie fue siempre, para ellas, la torta de brauni. Dos semanas más tarde, se convirtió en braunie. Menos de un mes antes de irme de Baires, pasó a brawnie. Ahí se quedó.

Pero lo mejor es la evolución de la Cheesecake. Dos de los pasos los tengo en foto, para que capten el realismo de la situación.














Hubo otras etapas intermedias entre la cheescake de la derecha y la chesquei original, como chiskey y cheseekake. La sorpresa fue el día en que me venía para Atlanta. El cartelito decía, en un inglés que enorgullecería a la mismísima Dama de Hierro, la palabra correcta.

Cheesecake.

Denles la visa a estas chicas ya, que las mandamos a jugar en "Who wants to be a millonaire?"


Pd:la foto de Su Majestad la saqué de este blog.

1 comentarios:

Sabri dijo...

Sos un/a groso/a... de casualidad entré... y quede sorprendida con tanta genialidad junta...